jueves, 12 de noviembre de 2009

Declaración Institucional del Parlamento Vasco con motivo del 20.º aniversario del desastre nuclear de Chernóbil 30/06/2006

"Este año se cumple el 20.º aniversario del desastre
nuclear de Chernóbil, una tragedia humana que ha de ser
recordada por varios motivos:

- Es el primer desastre nuclear no voluntario de la
historia, que puso fin a la teoría de la inocuidad de la
energía atómica usada con fines pacíficos.

- Lleva causados mas de 200.000 muertos y varios millones
de afectados

- Sus consecuencias directas van a perdurar durante
posiblemente varios miles de años. Es, por tanto, un
desastre que sigue vivo en sus consecuencias; no es algo
pasado.

- Mientras algunos informes optimistas, como el emitido
por la Agencia Internacional para la Energía Atómica,
predicen 4.000 nuevos casos de cáncer los próximos años,
estudios científicos efectuados por científicos de
prestigio internacional predicen que el número de dichos
canceres estará entre 30.000 y 70.000.

- Aunque las áreas más directamente afectadas son
Ucrania, Bielorrusia y Rusia, dos tercios de la radiación
emitida se distribuyó fuera de estas áreas, principalmente
en amplias zonas de la Europa occidental.

- La superficie de Europa que de una u otra forma fue
contaminada por la emisión radiactiva es del 40 %.

La dimensión del desastre humano ha dado lugar a la
creación, dentro del Programa de las Naciones Unidas para
el Desarrollo, de un programa especial para Chernóbil,
destinado en su actual fase a:

- Realizar una política de asesoramiento que promueva
cambios políticos e institucionales para impulsar el
desarrollo de las áreas más directamente afectadas por el
desastre, de acuerdo con el informe de Naciones Unidas 'Una
estrategia para la recuperación'.

- Promover la autodependencia de las personas y
comunidades afectadas para que puedan afrontar los
problemas sociales, económicos, de salud y
medioambientales.

- Fortalecer los sistemas de ayudas institucionales.

En Euskadi cabe destacar la solidaridad activa de muchas
familias y organizaciones no gubernamentales que desde hace
años acogen anualmente a niños procedentes de las áreas
afectadas por Chernóbil, contribuyendo de forma importante
a la recuperación de la salud de estos niños y a paliar los
efectos psicológicos de la situación en la que viven.

Al igual que sucede en otras muchas tragedias humanas,
es preciso recordar que las consecuencias de los desastres
se multiplican cuando quienes los sufren viven en
condiciones de pobreza, con deficiencias estructurales y
falta de apoyo institucional.

Desgraciadamente, muchas veces olvidamos que, atendiendo
a los índices de PIB per cápita y a los índices de
desarrollo humano que publica anualmente el PNUD (Programa
de Naciones Unidas para el Desarrollo), Europa cuenta en su
seno con países que pueden calificarse como tercer mundo.
Son países que cuentan con amplias capas de población bajo
el umbral de pobreza, con graves deficiencias en su
nutrición, sin asistencia sanitaria, con niños de la calle,
con un alarmante porcentaje de familias desestructuradas y
con orfanatos llenos de menores abandonados que no cumplen
con estándares aceptables de salubridad, y con un largo
etcétera de problemas que a veces consideramos que solo
existen fuera de nuestro continente. Las palabras del
secretario general de las Naciones Unidas son reveladoras
al respecto:

'No debemos olvidar nunca la dimensión humana del problema
de Chernóbil. Además, a fin de movilizar el apoyo
internacional que tanto necesitan las personas que siguen
viviendo a la sombra de esta catástrofe, debemos
proporcionar una corriente permanente y sostenida de
información pública imparcial y fiable, con el fin de que
otros tampoco olviden. Para ello, habremos de necesitar los
esfuerzos concertados de todos. Espero que otros estados
miembros sigan el ejemplo de Suiza y se comprometan una vez
más a desempeñar un activo papel en las actividades de
socorro relacionadas con Chernóbil. Por su parte, las
Naciones Unidas seguirán participando en ellas
incondicionalmente'.

El Parlamento Vasco, en su proposición no de ley
aprobada por unanimidad el 16 de abril del 2002, instó 'a
todas las instituciones, y muy especialmente al Gobierno
Vasco, a destinar ayudas, con carácter prioritario, dentro
de sus programas de cooperación al desarrollo, a los países
de la Europa del Este'.

Por todo lo expuesto, el Parlamento Vasco resuelve:

1. Recordar el 20.º aniversario del desastre nuclear de
Chernóbil y a los cientos de miles de víctimas causadas por
él.

2. Proclamar que la tragedia de Chernóbil continúa viva y
que sigue y seguirá causando víctimas durante un larguísimo
periodo de tiempo.

3. Animar a las instituciones y a la sociedad vasca a que
prosiga en sus iniciativas de solidaridad con la población
de Chernóbil afectada por la tragedia.

4. Ratificarse en su resolución aprobada por unanimidad
el 16 de abril del 2002, en la que insta a todas las
instituciones a destinar ayudas con carácter prioritario,
dentro de sus programas de cooperación al desarrollo, a los
países de la Europa del Este".

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